Para contratar un servicio de limpieza de estufa de leña, no hace falta contratar un servicio especial. El deshollinador de toda la vida, especialista en limpieza de chimenea, puede realizar el servicio perfectamente.
¿La limpieza de estufa de leña difiere de la de una chimenea?
No, en absoluto. Es lo mismo. Por lo tanto la limpieza de estufa tiene que ser anual en el caso de utilizar las chimeneas cada semana varias veces o cada seis meses si el uso que hacéis en tu hogar de la estufa es diario.
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¿Cómo sé lo que es un deshollinador profesional?
Es sencillo, saber deshollinar es una cosa. Pero un deshollinador tiene que saber más allá de deshollinar. Tiene que conocer la ley (y los cambios de leyes), saber si la instalación interior y exterior de tu conducto es legal y eficaz. Un buen deshollinador, hoy en día, tiene material tecnológico (vídeos, cámaras, test de estanqueidad de conductos, etc.)…
¿Qué ganas al realizar la limpieza anual?
Como para las chimeneas, básicamente, ganas en seguridad. Al limpiar tu estufa, disminuye el riesgo de incendio, debido al hollín. El hollín se genera por la combustión de la leña y se deposita en las paredes del conducto. Poco a poco, el conducto se ensucia y el hollín es una sustancia altamente inflamable. Por lo tanto, la limpieza del mismo es indispensable si queremos usar nuestra estufa en toda seguridad.
Además, un mantenimiento regular provoca un mejor rendimiento de tu estufa: la leña se quema mejor y por lo tanto genera menos residuos en el conducto. También tiene otra ventaja: aumenta la vida útil de tu estufa. Al cuidarla todos los años, te durará más.
Finalmente, encontramos argumentos estéticos, al limpiar tu estufa, el cristal se ensucia menos.
No te olvides: limpiar tu estufa solo tiene ventajas. Invierte en tu seguridad para poder ahorrar.




