campana extractora para restaurantes

Lo primero que los restaurantes u hoteles se preguntan al querer instalar o cambiar el tubo de salida de humos de la campana extractora es lo siguiente:

¿Cuál es el diámetro ideal para el tubo de salida de humos de una campana de cocina?

En la salida de humos de los restaurantes para saber el tipo de diámetro que necesitamos debemos de ver cuántos filtros hay en la campana y luego ver la potencia del extractor. Siempre es mejor si se instala en la azotea e sea, en la parte superior para que haga de aspiración y no trabaje en impulsión.

Lo lógico es poner el que recomiende el fabricante de la campana. En cada proyecto el tubo de salida de humos suele ser motivo de debate. Lo importante es que haya lo menos codos posibles ya que con ello no solo mejoramos aspiración sino también el ruido. Los codos producen ruido, igual que el embudo reductor del diámetro.

Otras recomendaciones para la salida de humos de una campana extractora

  • Diámetro del tubo de salida: Cuanto más grande mejor. Para salidas decorativas, casi todas ya te permiten 150 mm. De diámetro. Intenta que sea esta medida.
  • Longitud del tubo: Cuanto más corta mejor.
  • Número de curvas y codos del tubo de salida: Cuantos menos mejor. Si la salida es toda recta (altamente improbable), perfecto.
  • La construcción del tubo: Debería ser liso, nunca de aluminio co-arrugado, que es muy fácil de instalar, pero es una fuente de pérdidas de capacidad de extracción y de generación de ruido.

Salida de humos y comunidad de vecinos

De manera general, la instalación de salida de humos ya está hecha. No obstante algunas veces las familias quieren cambiar de  lugar la cocina y esto implica la utilización de elementos comunes. Por lo tanto, requiere acuerdo unánime de los propietarios ya que supone una alteración de la estructura y configuración del edificio.

Siempre respetando que no cause molestias, trastornos como ruidos, olores y gases, ya que la afectación de elementos comunes no solo viene referida a la materialidad física de éstos, sino que también afecta a su funcionalidad (luces, vistas, ventilación, entre otros).

Ningún vecino tiene que soportar aires viciados o incluso la inobservancia de unas medidas mínimas de salubridad en los patios interiores. Siempre un cambio de salida de humos tiene que resultar inocuo para el vecindario.